En 1928 se realizaron importantes reformas del campo, que desde entonces puede considerarse como estadio; desde 1924 se conoce como “el Campo del Patronato” o “el campo del Patronato Obrero” (estaba rodeado de las llamadas “casas baratas” edificadas gracias al Real Patronato de Casas Baratas). Con esta apreciación coincide García Montero, que también preside la Asociación Española de Sastrería. Tres días después, consiguió la mayor goleada como visitante de su historia al ganar por un contundente 0-8 a Liechtenstein.