Posteriormente, eliminó a Bélgica con un 6-3, y en semifinales derrotó a Egipto con un contundente 6-0. La final fue ante Uruguay, que venía de ser campeón en los en los Juegos Olímpicos de París 1924. Luego de empatar 1-1, se disputó un partido de desempate. El comienzo fue una goleada 11-2 ante Estados Unidos. El equipo jugó cuatro partidos y permaneció invicto una vez más, derrotando a Paraguay y Brasil dos veces cada uno, incluyendo la victoria 4-1 contra Brasil, con un triplete de Manuel Seoane.