También se puede usar con el enjuague bucal habitual. Dawes le ofrece al colombiano que manda -y éste a su vez le traslada al otro, que parece el gestor- las puertas que tiene para introducir droga en Europa: en contenedores por los puertos de Algeciras y Valencia, barcos desde Venezuela y desde Santos (Brasil), aviones de carga en Holanda, barcos desde Marruecos a España, contenedores en Amberes, envíos por avión comercial en maletas con destino al aeropuerto de Bruselas (vía cualquier otro aeropuerto europeo menos Barajas, furiaesp.com donde dice que «son muy cotillas y miran mucho»).