Las lesiones sufridas le impidieron coger un ritmo constante de juego y su importancia en el club sevillano se vio reducida. Su mejor actuación se produjo en el derbi sevillano donde anotó dos de los cinco goles que le endosó el Sevilla al Betis. Este vetusto neonazi -confesó que su principal referente político era «Adolfo Hitler»- se desahogó muy tranquilo en las ondas: « Ejecutaría al Rey, al Príncipe y a todos los miembros de la clase política española, pero a lo mejor indultaba a Arnaldo Otegi, porque es el único que tiene lo que hay que tener».