Luis Oliver Albesa y su equipo desaparecieron del mapa y dejaron a César Traversone, director deportivo, camiseta de españa como única cabeza visible del club. Luis Oliver Albesa colocó como presidente a su testaferro, Manuel Feitó, como presidente del club. El club se hundió económicamente con Luis Oliver Albesa: no había dinero para pagar a los jugadores, que estuvieron muchísimos meses sin cobrar, las oficinas se quedaron incluso sin línea telefónica, el caos era absoluto.